
Industria: la Comisión Europea presenta el Plan de Acción sobre el Acero y el Metal
La Comisión publicó una Comunicación para reforzar y ampliar las capacidades industriales y la competitividad de los sectores siderúrgico y metalúrgico europeos. Con este Plan de Acción, anunciado en la Brújula para la Competitividad (28/01), la Comisión busca asegurar el futuro de unos sectores fundamentales para otros como la automoción, las tecnologías limpias o la defensa, de particular relevancia en el contexto geopolítico actual y la publicación del Plan ReArm Europe (ver más arriba). Fruto de un proceso de consulta que incluyó el Diálogo Estratégico sobre el Acero (04/03), se estructurará en torno a seis ejes: (i) garantizar un suministro de energía asequible y seguro para el sector, promoviendo el uso de PPAs y un acceso más rápido a la red para las industrias de alto consumo, (ii) evitar la fuga de carbono a través de la revisión del CBAM (finales de 2025), (iii) ampliar y proteger las capacidades industriales europeas y evitar que los exportadores eludan las medidas de defensa comercial, (iv) promover la circularidad del acero y aluminio a través de objetivos para algunos sectores clave, (v) reducir el riesgo de la descarbonización introduciendo criterios de resiliencia y sostenibilidad para los productos europeos en la contratación pública con la futura Ley de Aceleración de la Descarbonización Industrial, y (vi) proteger los puestos de trabajo industriales de calidad. En cuanto a la financiación del Plan, la Comisión asignará 150 millones € a través del Fondo de Investigación del Carbón y el Acero (2026-27), junto con 600 millones € de Horizonte Europa dedicados al Clean Industrial Deal. Además, la Comisión buscará movilizar 10.000 millones € a través del futuro Banco de Descarbonización Industrial (mediados 2026), con una subasta piloto de 1.000 millones € en 2025 centrada en la descarbonización y la electrificación de procesos industriales clave. Ursula Von der Leyen aseguró que el Plan “ofrece soluciones concretas para una industria siderúrgica europea próspera”, y buscará “que las industrias europeas sigan siendo competitivas, reducir los costes energéticos y ayudarles a introducir en el mercado tecnologías innovadoras y bajas en carbono”. Más información





