
Presupuesto UE: nego-box del MFP 2028-2034 de la Presidencia irlandesa –principales reacciones
La negotiating box suscitó reacciones dispares tanto en Bruselas como en el resto de las capitales europeas. La Comisión Europea alertó de que los recortes debilitarían prioridades como la competitividad, la defensa y la acción exterior, además de limitar la capacidad de respuesta ante futuras crisis al reducir o eliminar varios instrumentos de flexibilidad. Por su parte, los países “frugales” consideraron insuficiente el ajuste, con Alemania sosteniendo que el volumen propuesto no ofrece una base para alcanzar un acuerdo, Suecia calificando la propuesta de “inasumible”, Austria señalando que la propuesta todavía está lejos de resultar aceptable, y Países Bajos advirtiendo de que, a este ritmo, no habrá acuerdo antes de que termine el año. Asimismo, criticaron que se protejan la PAC y la cohesión a costa de la competitividad y la defensa. La reacción de los “Amigos de la Cohesión”, tras una reunión convocada por España, fue más favorable, al preservarse las asignaciones nacionales para la PAC y la política de cohesión. No obstante, rechazaron rebajar la ambición europea y defendieron un MFP capaz de financiar las nuevas prioridades sin menoscabar las políticas consagradas en los Tratados. Asimismo, reclamaron nuevos recursos propios justos y no regresivos, una devolución más gradual de NextGenerationEU y la eliminación de las correcciones presupuestarias. En el Parlamento Europeo, PPE, S&D, Renew Europe y Los Verdes/ALE, en una declaración conjunta, rechazaron que la propuesta pueda servir de base para las negociaciones, al considerar que los recortes debilitarían el mercado único, la competitividad, la seguridad, la protección civil y la influencia internacional de la UE. También reclamaron nuevas fuentes de ingresos europeos y advirtieron de que, sin un acuerdo sobre nuevos recursos propios, no respaldarán el próximo MFP. Por su parte, BusinessEurope señaló que los recortes recaen de forma desproporcionada sobre la competitividad y la investigación, comprometiendo la capacidad de Europa para cerrar las brechas en estos campos. Por ello, reclamó proteger la financiación de Horizonte Europa y del ECF, y rechazó mantener el CORE, al estimar que gravaría la facturación empresarial con independencia de los beneficios y limitaría la capacidad de las empresas para invertir, crecer y competir. Más información





