
Política comercial: la UE responde a los aranceles de EE. UU. al acero y al aluminio
La Comisión Europea anunció la adopción de una serie de contramedidas horas después de la entrada en vigor de los aranceles de EE. UU. de un 25% sobre las importaciones de acero y aluminio procedentes de la UE. Por un lado, la Comisión reactivará los aranceles impuestos en 2018 y 2020 sobre productos estadounidenses por valor de 8.000 millones €. Éstos afectarán a productos de acero y aluminio, productos agrícolas, bienes manufacturados como productos textiles, cerámicas, electrodomésticos, plásticos o papel, así como a bebidas alcohólicas, tabacos, productos químicos y farmacéuticos, artículos de consumo y otros productos. Por otro lado, el Ejecutivo europeo prevé aplicar nuevos aranceles a exportaciones estadounidenses por valor de hasta 18.000 millones €, con entrada en vigor a mediados de abril. Para tal fin, la Comisión ha abierto el plazo de consulta pública hasta el próximo 26 de marzo para recabar información e identificar productos estadounidenses que podrían estar sujetos a una posible suspensión de concesiones arancelarias o a una imposición de mayores derechos de aduana. En la misma línea, la Comisión también publicó una lista de productos que podrían estar sujetos a estas medidas de política comercial, en la que destacan un gran número de productos industriales y agrícolas, como el acero y el aluminio, textiles, productos de cuero, herramientas y productos de madera, así como carnes de ave y vacuno, mariscos, frutos secos, huevos, productos lácteos, azúcar y vegetales. La presidenta de la Comisión y el comisario de Comercio y Seguridad Económica reafirmaron la voluntad de la UE de continuar los esfuerzos por encontrar un acuerdo con EE. UU. y subrayaron que las medidas son “contundentes pero proporcionadas” y van dirigidas a proteger a los consumidores y empresas europeas. BusinessEurope calificó la imposición de aranceles por parte de EE. UU. de “escenario en el que todos salen perdiendo” y señaló que “la prioridad clave para la UE es la de salvaguardar sus intereses, con el objetivo último de alcanzar una solución negociada”. Más información





