
Relaciones Exteriores: reacciones de la UE ante los desarrollos en materia de política exterior y comercial de EE. UU.
Donald Trump anunció, en el marco del Foro de Davos, que finalmente no aplicará los aranceles adicionales previstos para el 1 de febrero, después de alcanzar un “marco de acuerdo sobre Groenlandia” con el secretario general de OTAN, Mark Rutte, en el que se contemplaría que Dinamarca transfiera a EE. UU. la soberanía sobre pequeñas áreas concretas del territorio groenlandés donde podría instalar bases militares. La suspensión de la medida se da días después de que Trump manifestara su intención de imponer aranceles a DE, DK, FI, FR, NL, NO, SE y UK y de que los Embajadores permanentes representantes (COREPER II) se reunieran de forma extraordinaria para debatir sobre posibles medidas de respuesta. Además, tras conocerse la noticia sobre los posibles nuevos aranceles, el presidente del Consejo, António Costa, convocó una reunión informal del Consejo Europeo para debatir la evolución de las relaciones transatlánticas y sus implicaciones para la UE y coordinar actividades futuras (ver más arriba), mientras que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, calificó los aranceles propuestos por EE. UU. de “error”. Por su parte, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, abrió la primera sesión plenaria del año haciendo un llamamiento a la unidad y señalando que las medidas esbozadas por la Administración estadounidense “corren el riesgo de empeorar la seguridad en el Ártico”. Además, el Pleno celebró un debate sobre la integridad territorial y soberanía de Groenlandia y Dinamarca, en el que la Alta Representante, Kaja Kallas, señaló que la respuesta de la UE ha de consistir en “mantener la calma y actuar unidos”. Además, los principales grupos políticos europeístas (PPE, S&D, Renew y Los Verdes) mostraron su preocupación por el estado de las relaciones con EE. UU. y unidad en el respaldo de la integridad territorial de Groenlandia. Por su parte, BusinessEurope publicó una declaración en la que, expresando su plena solidaridad con Dinamarca y Groenlandia, incide en el respeto de la integridad territorial y la soberanía y en el cumplimiento del derecho internacional como “pilares esenciales para garantizar la estabilidad y la previsibilidad” de las empresas y economías de la UE. Además, el texto aboga por que Europa “defienda con firmeza sus intereses en caso de que se vean socavados” y “permanezca unida y coordinada en su respuesta”. Más información





