
Política comercial: reacciones de la UE a los aranceles universales y recíprocos de EE. UU.
El presidente estadounidense, Donald J. Trump, firmó una orden ejecutiva por la que se impone un arancel mínimo a todos los países del mundo (a excepción de Rusia y Corea del Norte) del 10% y un arancel recíproco a un listado de países y territorios, entre ellos la UE, a la que se le aplicará un derecho compensatorio del 20%. El arancel universal del 10% se aplicará a partir del 5 de abril, mientras que los aranceles recíprocos entrarán en vigor el 9 de ese mismo mes. Estos últimos son aplicables a todos los productos, salvo excepciones (ciertos productos farmacéuticos, semiconductores, productos derivados de la madera, cobre y algunas materias primas fundamentales y combustibles). El arancel recíproco tampoco se aplica al acero y el aluminio europeos, que yan son objeto de un arancel del 25%. Tras el anuncio de la Administración estadounidense, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, adelantó que la UE está ultimando un primer paquete de contramedidas en respuesta al arancel del 25% sobre el acero y que prevé desplegar otras adicionales en respuesta a los nuevos anunciados por Trump. Igualmente, reiteró la voluntad de la UE de continuar los esfuerzos por encontrar una solución negociada a la escalada de tensión comercial. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el despliegue inmediato y preventivo de un Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial dotado con 14.100 millones de euros para “mitigar los impactos negativos de la guerra comercial iniciada por la Administración Trump y tejer un escudo que proteja a nuestra economía». El plan prevé movilizar 7.400 millones € de nueva financiación y otros 6.700 millones € de instrumentos existentes. Por su parte, BusinessEurope señaló que la decisión de EE. UU. de imponer un arancel adicional del 20% a los productos de la UE perjudicará a las empresas y los consumidores de ambos lados del Atlántico e incidió en el riesgo de “desencadenar medidas de represalia que perturbarán aún más las cadenas de suministro mundiales y socavarán la confianza en el comercio mundial” que supone esta decisión. Asimismo, incidió en que, a la hora de responder, “la UE debe mostrarse unida con un planteamiento jurídicamente sólido, proporcionado y selectivo que evite consecuencias imprevistas para los operadores económicos de la UE”. Más información





